Tu trabajo se convierte en algo muy gratificante cuando
puedes llegar a donde los demás no pueden, ofreciendo de este modo la opción de
contentar a todos los clientes.
Es el caso de Roser. Ella vive en una masía alejada del
pueblo, a las afueras de Girona, donde solo se puede acceder por un camino
dificultoso y sin asfalto. Cuando nos llamó preguntando por nuestros servicios,
no pudo evitar saltar de alegría al
saber que Si, que podíamos llegar hasta su casa. Su mayor ilusión era reunir a
sus padres y abuelos para comer, y darles una buena sorpresa “de postre”: ver a
su primer nieto y bisnieto, todos juntos.
Y sucedió el milagro, uno de esos momentos donde se juntan la
ilusión de la madre, las lágrimas del abuelo y la incredulidad de los
bisabuelos, gente de pueblo, que nunca se podían imaginar ver lo que vieron, ni
tenían conocimiento de que este tipo de cosas existían.
Por si fuera poco, el bebe parecía ser cómplice de todo este
escenario, regalándonos preciosos
movimientos hacia la cámara. Todo un artista de cine!
Nos fuimos con la sensación de que SI, que todo este trabajo vale
la pena cuando realmente puedes ofrecer estos momentos inolvidables y llenos de
cariño. Un placer Roser!!

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